Para quien no sepa de que estoy hablando, mirad aqui y aqui en japones.
29 de diciembre de 2006
INOCENTES!!!
Para quien no sepa de que estoy hablando, mirad aqui y aqui en japones.
28 de diciembre de 2006
ME CASO!!!!
Hoy quiero daros lo que para mí es un notición.
Michiru y yo hemos decidido casarnos. Primero, a finales del mes que viene, haremos una boda aquí al estilo japonés. Más adelante, de cara al verano, haremos lo propio en España. Esta noche será la pedida de mano oficial a la madre de Michiru... ya os contaré que tal fue.
Espero que esta noticia os alegre tanto nos alegra a nosotros!!
Saludos.
Pepe y Michiru.
Cumpleaños de Michiru.
Hola a todos!
Aquí está el mariconcito, bien acompañado por Aimi y Melissa.
Michiru con Akiko, the dancing queen.
Una foto de casi todos los presentes. De arriba a abajo y de izquierda a derecha, encontramos a Hisano, Sayuri, Yo, Michiru, Akiko, Megumi, Aimi, Silas, Kazu, Melissa y Shinobu. En la foto faltan Yoko y Mai.
Después de unos cuantos vasos de umeshuu...Kazu con Melissa.
Por último, os dejo un video, donde 2 amigos, Masa y Shou, le dan su regalo a Michiru de una forma original.
22 de diciembre de 2006
De excursión.
Estas son las pistas para esquiar. Además la gente mejor preparada, venía con trineos para deslizar por las inumerables y empinadas cuestas. La próxima ver iremos mejor equipados.
Ya de vuelta en Kagoshima, Michiru y su abuelo. Después nos fuimos a cenar todos juntos, y entre otras cosas nos comimos esto.
Si quereis ver todas las fotos del festival y de esta excursión las encontrareis, como siempre, en Flickr.
Ohara Matsuri.
Vamos a darle un descanso al viaje de mis padres y retomemos mi vida en Kagoshima.
Hoy nos situaremos en el día 3 de noviembre de este mismo año. En dicho día, en Kagoshima, se celebra un festival conocido como Ohara Matsuri, donde muchísima gente desfila por una de las principales calles de la ciudad bailando al ritmo de 2 canciones, Oharabushi y Hanyabushi. Estas canciones, tienen su origen en los Samurai, que las cantaban para animarse (me imagino que antes de alguna batalla o algo de eso).
El motivo del festival, no he conseguido averiguarlo, a pesar de haber preguntado a diversos habitantes de Kagoshima, pero parece ser que se creó hace unos 57 años, debido a que en Kagoshima no había ningún festival importante. Este festival es el principal de la ciudad y se estima que participan unas 500.000 personas.
En el festival, te encuentras a gente de todas las edades, desde grupos de abuelas danzarinas, hasta a los más pequeños.
Veamos un video de las abuelas bailando.
En esta foto, podemos ver a los empleados de Correos, que aprovechan para recordar al personal, que las felicitaciones de Ano Nuevo las manden como tarde hasta Navidad...
Y otro video de gente bailando.
De vez en cuando el festival se paraba, y algún tipo de actuación tenía lugar. En este caso podemos ver una foto de un grupo de tamboreras.
Este es un grupo de colegialas, festidas todas con su yukata.
De nuevo un par de fotos más de las abuelas danzarinas.
Y aquí estamos Michiru y yo, posando para el festival.
Además del desfile en la calle principal, en las calles adyacentes, había tenderetes, dónde podías comprar comida típica de Satsuma, aunque también de otras partes del mundo, ya que había tenderetes montados por inmigrantes.
Pero, a parte de los tenderetes, te podías encontrar con perlas como esta. Se trata de una actuación de 5 tipejos, a cada cual más hortera.
Además, también hubo una especie de actuación de animadoras en medio de la calle, a ritmo de música escocesa.
Y por último, antes de irnos, nos encontramos con Megumi y Marcos, que iban a participar en el festival junto con otros ryuugakusei (alumnos de ultramar...).
21 de diciembre de 2006
19 de diciembre de 2006
Visita de mis padres. Ajiro y Cena.
Sigo con la visita, a ver si acabo pronto, que tengo demasiado acumulado para publicar en el blog y soy muy perro...
Para más inri, el abuelete de la barca, llevama esperándonos desde las 8 de la mañana y nosotros aparecimos a eso de la 1... Así que como es de imaginar el tío estaba algo mosqueado.
Ya en la barca, podéis ver a Madre Superiora y a Michiru disfrutando del sol.
También Emiliano y Amparo.
Y esta es la playa de Ajiro. Al fondo podeis ver a Madre Superiora recogiendo conchas. Las había preciosas.
Las estructuras que se ven en esta foto, sirven para montar un sistema de toldos, para estar más fresquito cuando pega el lorenzo. La ropa que se ve en la foto es de Emiliano, que tuvo un percance al bajar de la barca.
Realmente allí se estaba fenomenal, pero como el camino hasta Kagoshima es largo, a las 4 volvió el abuelete a por nosotros, por lo que tampoco tuvimos mucho tiempo para disfrutar de la playa, y la pesca fue algo escasa.
Como ya he comentado arriba, el plan para la noche era cenar en casa de la madre de Michiru, así que después de dejar a todos en el hotel, fuimos para allá a dejar la pesca, para que la pudieran preparar para ese mismo día.
Esta es una foto con parte de la pesca de ese día hecha en casa de la madre de Michiru, donde nos prepararían una cena espectacular.
La madre de Michiru y Kazusan nos habían prepararo un cenorro impresionante. Y además fue bien regado por champagne, cortesía de mis padres y de Emiliano y Amparo.
Como no, no faltaron las fotos de familia.Bueno, pues estas han sido las andanzas de Madre Superiora y cia. por Kagoshima. A la mañana siguiente partimos rumbo a Kyoto, pero esa será otra historia...
Visita de mis padres. Mercado del pescado e Ibusuki.
Sigamos con la visita de mis padres. Como ya os he contado el primer día consistió en la visita al volcán. Para el segundo día, pensamos que sería una buena opción, visitar el mercado del pescado de Kagoshima y posteriormente visitar los onsen de arena de Ibusuki.
La buena noticia del día, es que al ser viernes, Michiru podría acompañarnos. Así pues nuestro día comenzó en el hotel donde dormían mis padres y Emiliano y Amparo a eso de las 8 (habíamos quedado antes, pero es cosa del satsumajikan さつま時間)...
El mercado del pescado, dentro del ámbito portuario de Kagoshima, es como una de nuestras lonjas, pero con la salvedad de que te dejan entrar a mirar y además también puedes comprar (si veis los precios del marisco, comparado con España, con de risa...).
Aquí está Michiru intentando conseguir algo de sashimi por la patilla...
Vuestro narrador, con miles de peces...sí, lo se, de esos que nunca pesco...
La verdad es que la visita a este mercado, merece mucho la pena. Se pueden ver variedades infinitas de peces y otros animales marinos y se puede apreciar el estilo japonés a la hora de ofrecer el producto. ¡Da gusto verlo! Mucho tenemos que aprender en España al respecto... Además también se puede apreciar la habilidad de esta gente con los cuchillos, hacen unos cortes que ya quisieran muchos cirujanos.
En esta foto estamos Michiru y yo buscando en mi diccionario alguna traducción o algún nombre de pez...
Y también Madre Superiora...
En esta foto, a lo lejos, se puede ver la comida. No me critiqueis por la calidad, que la hizo mi padre...
Y un poco más cerca...
Después de haber llenado sobradamente nuestras tripas, partimos rumbo a Ibusuki, para disfrutar de unos onsen de arena o sunamuchionsen.
Estos onsen, consisten en unos lechos de arena muy muy caliente, donde te entierran en esta arena durante el tiempo que puedas aguantar, aunque recomiendan no pasar de 15 minutos.
Esto me recuerda, una anécdota de un amigo, al que llamaremos A, que cuando visitó estos onsen no se entero de lo del tiempo y pensaba que vendrían a desenterrarlo, así que el tío se paso como tres cuartos de hora enterrado en la arena. Para los que habeis probado este tipo de onsen, sabreis lo calentito que tenía que estar...
Después de estar calentito en la arena, el procedimiento es volver a entrar al edificio, porque la arena está en la orilla del mar, y darte una buena ducha, para a continuación, darte un buen baño en un onsen de los de siempre (de agua).
Veamos un par de fotos de la gente enterrada en la arena...
Emiliano.
Mi padre.
Michiru (o la jefa).
Y Madre Superiora.
Una foto de todo el grupo.
Esa noche cenamos con la madre de Michiru y su novio, Kazusan, en un restaurante de tempura. Y ha sido hasta la fecha la mejor tempura que he comido. La pena es que todos nos olvidamos de nuestras cámaras, por lo que no tengo fotos.
Así que aquí me despido. Por ahora.