Por supuesto, todo era una inocentada!!! INOCENTES!! INOCENTES!!!Para quien no sepa de que estoy hablando, mirad aqui y aqui en japones.
Por supuesto, todo era una inocentada!!! INOCENTES!! INOCENTES!!!Aquí está el mariconcito, bien acompañado por Aimi y Melissa.
Michiru con Akiko, the dancing queen.
Una foto de casi todos los presentes. De arriba a abajo y de izquierda a derecha, encontramos a Hisano, Sayuri, Yo, Michiru, Akiko, Megumi, Aimi, Silas, Kazu, Melissa y Shinobu. En la foto faltan Yoko y Mai.
Después de unos cuantos vasos de umeshuu...Kazu con Melissa.
Ya de vuelta en Kagoshima, Michiru y su abuelo. Después nos fuimos a cenar todos juntos, y entre otras cosas nos comimos esto.
Veamos un video de las abuelas bailando.
En esta foto, podemos ver a los empleados de Correos, que aprovechan para recordar al personal, que las felicitaciones de Ano Nuevo las manden como tarde hasta Navidad...
Y otro video de gente bailando.
De vez en cuando el festival se paraba, y algún tipo de actuación tenía lugar. En este caso podemos ver una foto de un grupo de tamboreras.
Este es un grupo de colegialas, festidas todas con su yukata.
De nuevo un par de fotos más de las abuelas danzarinas.
Y aquí estamos Michiru y yo, posando para el festival.
Además del desfile en la calle principal, en las calles adyacentes, había tenderetes, dónde podías comprar comida típica de Satsuma, aunque también de otras partes del mundo, ya que había tenderetes montados por inmigrantes.
Pero, a parte de los tenderetes, te podías encontrar con perlas como esta. Se trata de una actuación de 5 tipejos, a cada cual más hortera.
Además, también hubo una especie de actuación de animadoras en medio de la calle, a ritmo de música escocesa.
Y por último, antes de irnos, nos encontramos con Megumi y Marcos, que iban a participar en el festival junto con otros ryuugakusei (alumnos de ultramar...).
La madre de Michiru y Kazusan nos habían prepararo un cenorro impresionante. Y además fue bien regado por champagne, cortesía de mis padres y de Emiliano y Amparo.
Como no, no faltaron las fotos de familia.Bueno, pues estas han sido las andanzas de Madre Superiora y cia. por Kagoshima. A la mañana siguiente partimos rumbo a Kyoto, pero esa será otra historia...
Vuestro narrador, con miles de peces...sí, lo se, de esos que nunca pesco...
La verdad es que la visita a este mercado, merece mucho la pena. Se pueden ver variedades infinitas de peces y otros animales marinos y se puede apreciar el estilo japonés a la hora de ofrecer el producto. ¡Da gusto verlo! Mucho tenemos que aprender en España al respecto... Además también se puede apreciar la habilidad de esta gente con los cuchillos, hacen unos cortes que ya quisieran muchos cirujanos.
Y también Madre Superiora...
En esta foto, a lo lejos, se puede ver la comida. No me critiqueis por la calidad, que la hizo mi padre...
Y un poco más cerca...
Después de haber llenado sobradamente nuestras tripas, partimos rumbo a Ibusuki, para disfrutar de unos onsen de arena o sunamuchionsen.
Estos onsen, consisten en unos lechos de arena muy muy caliente, donde te entierran en esta arena durante el tiempo que puedas aguantar, aunque recomiendan no pasar de 15 minutos.
Esto me recuerda, una anécdota de un amigo, al que llamaremos A, que cuando visitó estos onsen no se entero de lo del tiempo y pensaba que vendrían a desenterrarlo, así que el tío se paso como tres cuartos de hora enterrado en la arena. Para los que habeis probado este tipo de onsen, sabreis lo calentito que tenía que estar...
Después de estar calentito en la arena, el procedimiento es volver a entrar al edificio, porque la arena está en la orilla del mar, y darte una buena ducha, para a continuación, darte un buen baño en un onsen de los de siempre (de agua).
Veamos un par de fotos de la gente enterrada en la arena...
Emiliano.
Mi padre.
Michiru (o la jefa).